sábado, 4 de julio de 2015

La Virgen de la Concha y cadena del Niño Jesús


El escritor D. Carmelo de Dios Vega, autor de «El Perdón de una ofensa» (1948) o «Poemas de Cristal» (1953), en su libro «Zamora de ayer y hoy» (1959), realiza una interesante descripción de la imagen de la Virgen de la Concha o de San Antolín (1), Patrona de la Ciudad de Zamora, contando además la historia del tradicional origen de la característica cadena con la que sujeta al Niño Jesús.

Virgen de la Concha o de San Antolín, Patrona de Zamora
(Fotografía: Wikipedia)

La imagen de la Virgen de la Concha es de hermosa talla, hallándose vestida con ropas lujosas y adornos de oro y plata. Sobre el seno lleva una concha de plata y en la diestra mano sostiene una lanza, en cuyo remate va izada la Seña Bermeja con las armas de la ciudad, señal indeleble de que es su defensora y abogada. A sus pies, un diminuto Niño Jesús aprehendido con una cadena también de plata que la Madre asegura con su mano izquierda. 

martes, 30 de junio de 2015

Sobre las Constituciones de la Archicofradía de la Caridad y Paz de Madrid y los condenados a muerte


El miembro de la Real Academia de Medicina y senador vitalicio, D. Ángel Pulido Fernández (1) en su obra «La pena de capital en España», publicada en Madrid en 1897, tratando el tema de las bárbaros procedimientos en relación a la ejecución de la pena capital, habla sobre las disposiciones que había presentes en las «Constituciones de la Real y Primitiva Archicofradía de Nuestra Señora de la Caridad y Paz» de Madrid, y en dónde se daban diferentes instrucciones según fuera el caso de la pena capital aplicada al reo, ya fuera agarrotado, ahorcado, descuartizado, con reparto de miembros y exposición en parajes públicos, arcabuceado, etc. Además, en dichas constituciones se tratan también otros aspectos llamativos, como la indumentaria que debía llevar el reo según fuera la forma de ajusticiamiento o el delito cometido.

"Ajusticiado"
 Leonardo Alenza y Nieto (1807-1845)

D. Ángel Pulido Fernández cuenta como fue la bárbara ejecución de James Scott (1649-1685), I duque de Monmouth e hijo natural del rey Carlos II de Inglaterra (*), haciéndose eco de la descripción que hizo George Otto Trevelyan (1838- 1928) en una de sus obras: "[...] y el duque de Monmouth, cuya ejecución por luchas políticas verificadas, describe Macaulay en el libro V de su Historia de la Revolución inglesa, y que habiendo entregado seis guineas al verdugo Juan Ketch para que le matase bien y no le diera tres ó cuatro hachazos como hizo con lord Russell, luego recibe una serie de ellos en la cabeza, y mientras se agita sin morir ve que el verdugo arroja el instrumento al suelo, diciendo: ¡No puedo, me falta el valor!, que, por fin coge de nuevo el hacha, dale dos golpes más, y todavía hubo de acabar de amputarle la cabeza a tajos de cuchillo; ambas ilustres figuras, repito, y otras de su índole igualmente atormentadas en el acto del suplicio, denuncian cuán bárbaros y feroces han sido los procedimientos de la humana justicia, y cuán generosas y razonables han podido estimarse las propagandas y disposiciones que han tratado de borrar para siempre de los Códigos la pena de muerte.

martes, 26 de mayo de 2015

Alejandro Mon y Menéndez, Cofrade de Nuestra Señora de la Balesquida


El martes 17 de mayo de 1864 en el diario madrileño «La Correspondencia de España», aparece recogida la noticia de que tanto a la Reina Isabel II (1830-1904) como su hijo el Príncipe de Asturias, futuro Alfonso XII (1857-1885), la Cofradía de Nuestra Señora de la Balesquida les había remitido días antes, y con motivo de la celebración de las Fiestas de Pentecostés, "los bollos y vinos" por "hermanos que son de tan célebre y antiquísima asociación"



D. Alejandro Mon y Menéndez  (1801-1882)
Retrato de D. José Casado del Alisal

En la misma noticia también se hace mención de que al ovetense D. Alejandro Mon y Menéndez, quien desde el 1 de marzo de 1864 era Presidente del Consejo de Ministros, también se le había enviado "su correspondiente pan y la debida dosis de «lo rancio» de Castilla", por figurar también "entre los cofrades de Nuestra Señora de la Balesquida".

viernes, 22 de mayo de 2015

La Caballada de Atienza, una tradición de más de ocho siglos


La villa de Atienza (Guadalajara) celebra desde  hace  más  de ocho siglos la fiesta de “La Caballada”, en la que se conmemora la liberación del rey niño de Alfonso VIII de Castilla (1158-1214), durante la minoría de edad del monarca, por los arrieros atencinos, los cuales lo llevaron hasta la ciudad de Ávila en siete jornadas. Fue en 1158 cuando fallece Sancho III, por lo que su hijo Alfonso VIII hereda el Reino de Castilla siendo aún un niño.

La Caballada de Atienza, 1970
(Fotografía: Rafael Sanz Lobato)


El  Domingo de Pentecostés los cofrades, ataviados con el típico atuendo (compuesto de chaquetilla, capa  y sombrero,) y precedidos por  su bandera,  van  en la tradicional y antigua romería  hasta la Ermita de la Virgen de  la  Estrella, rememorando la gesta realizada por sus antepasados en el año 1162, cuando consiguieron que el joven Alfonso VIII escapara del asedio de su tío Fernando II de León.

martes, 28 de abril de 2015

El Gremio de Correos de Barcelona


En el libro «Prefilatelia de Murcia. Historia postal del reino de Murcia desde 1569 hasta 1861» de Luis Felipe López Jurado, se trata el tema de la cofradía barcelonesa de Marcús, importante gremio de correos que llegó a extender sus servicios a Aragón, Cataluña y Valencia, como podemos leer seguidamente: "Desde finales del siglo XIII ya existía un gremio de Correos en Barcelona compuesto por los denominados "troten" y "correus" agrupados en torno a la denominada "cofradía de Marcús" y a mediados del siglo XV estaban ya ampliamente distribuidos.

Capilla de Bernardo Marcús
(Fotografía: Pere Pérez)

Sus salarios se establecían por las distancias a recorrer, los días que tardaban, las gratificaciones para cabalgaduras o como recompensa por la prontitud de la expedición, etc. 

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