Los miembros de la Cofradía de la Santa Caridad de Toledo, cuya fundación data del 1085, tenían la piadosa labor de recoger los cadáveres de los pobres, ajusticiados y ahogados para darles cristiana sepultura en un humilde, pero digno entierro en el Pradillo o Pradito del Carmen, lugar en donde también se cantaba un responso por los difuntos, según se dice en las Constituciones de 1627, y que recoge Fernando Martínez-Gil en «Muerte y Sociedad en la España de Los Austrias» (2000): "Todos los lunes dirán los dichos capellanes [cuatro] tres responsos cantados por los pobres difuntos el uno a la puerta de la capilla y el otro de la puerta que ua del patio çaguan y otro en el pradillo de dentro de casas haziendo el oficio el dicho semanero".
sábado, 11 de enero de 2014
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Las representaciones teatrales en honor de Nuestra Señora de la Balesquida
En la capital asturiana había cofradías que, con motivo de sus fiestas patronales, organizaban funciones teatrales. Este es el caso de aquellas que se representaban en honor de Nuestra Señora de la Balesquida, por las "Pasquas de Espíritu Santo"; si bien, la más importantes fueron las dedicadas a Santa Eulalia de Mérida, que era la Patrona de Oviedo y del Principado de Asturias (1). Y todo ésto se conoce porque quedó constancia en los archivos ovetenses, como ocurre con el Archivo Municipal y sus "Libros de acuerdos" de la ciudad, una importantísima fuente de información en dónde se recogen, por ejemplo, las peticiones y los acuerdos a los que se llegaba, para realizar las mencionadas representaciones en el Patio de Comedias de Oviedo.
Gracias a las representaciones que hacían en honor de sus respectivos patronos, debe ser destacado el papel que jugaron las cofradías en cuanto a la promoción del teatro en Oviedo. En este sentido, Roberto J. López López, en su libro «Comportamientos religiosos en Asturias durante el Antiguo Régimen» (1989), comenta que las cofradías de Santa Eulalia de Mérida y la de Nuestra Señora de la Balesquida, fueron las animadoras de la actividad teatral durante el siglo XVII (2).
La vidriera de la Batalla de las Navas de Tolosa en Roncesvalles
La vidriera de La Batalla de las Navas de Tolosa, que se encuentra en la Sala Capitular del Claustro de la Real Colegiata de Roncesvalles, es una de las más hermosas obras de arte vinculadas con esta importante batalla acaecida el 16 de julio del año 1212, en las inmediaciones de la localidad de Santa Elena, en la provincia de Jaén.
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| Vidriera de la Batalla de las Navas de Tolosa en Roncesvalles (Fotografía: J. Díez Arnal) |
En la actualidad la Sala Capitular es el Panteón Real de Sancho VII el Fuerte de Navarra (1170-1234), uno de los tres reyes cristianos que acudieron a esta histórica batalla, junto con Alfonso VIII de Castilla (1155-1214) y Pedro II de Aragón (1178-1213). Esta batalla supuso la entrada cristiana en pleno corazón de Al-Andalus, conquistando con el tiempo todo el valle del Guadalquivir. La victoria de las Navas por parte de los cristianos aliados, facilitó el derrumbe almohade y propició la rebelión de los andaluces para liberarse de ellos.
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Nuestra Señora de la Balesquida, titular y patrona
Ciriaco Miguel Vigil (1819-1903) en «Colección histórico-diplomática del Ayuntamiento de Oviedo» (1889), recoge el acuerdo, fechado a 23 de Mayo de 1765, de suspender el "acto Sacramental" que se iba a representar en el patio de comedias con motivo "de las fiestas de Pentecostés en honra y gloria de Nuestra Señora de la Valesquida", y en dónde aparece claramente citada como "titular y patrona" de la cofradía homónima. Debemos recordar que el origen de la denominación "Valesquida" (1) está en Doña Velasquita Giráldez, dama fundadora del hospital y cofradía de su nombre (2), cuyos restos mortales descansan en la Iglesia de San Tirso el Real de Oviedo.
martes, 10 de diciembre de 2013
La heroica liberación de Alfonso VIII de Castilla
Manuel Manrique de Lara y Velasco (1916-2010), Miembro de número del Instituto Luis de Salazar y Castro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en «La autonomía histórica del señorío de behetría de linaje de Molina» (1979), entre otras cuestiones interesantes, nos cuenta el relato de la heroica liberación, llevada a cabo por los arrieros de Atienza en el año 1162, del que luego sería coronado Alfonso VIII de Castilla (1155-1214). Y es que las tropas del ejército leonés comandadas por Fernando II (1137-1188) cercaron Atienza con Alfonso VIII entre sus murallas. El Alcalde de la Villa se negó a entregarlo al rey leonés y fueron los arrieros quienes, tras "postrarse de hinojos" ante la imagen de Santa María, pudieron sacar escondido al niño rey y llevarlo hasta la ciudad de Segovia, donde fue entregado a don Manrigue de Lara (*). Este hecho es el origen de La Caballada de Atienza, celebración que conmemora la liberación del Alfonso VIII, monarca que en agradecimiento favoreció grandemente a la fiel Villa de Atienza y concedió Ordenanzas a la Cofradía de los Arrieros, cuyo pergamino original aún se conserva.
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| Alfonso VIII de Castilla (1155-1214) (Tumbo A, Catedral de Santiago de Compostela) |
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