martes, 1 de octubre de 2013

Los chantres en San Miguel de Aralar durante el reinado de Teobaldo II (1253-1270)


La profesora de la Universidad de Navarra, María Raquel García Arancón en su artículo "El clero secular en Navarra a mediados del siglo XIII" (1999), nos habla sobre el monasterio de San Miguel de Excelsis,  y de las personas que ocuparon el cargo de chantre durante el reinado de Teobaldo II de Navarra (1238-1270), y es que este monasterio de Aralar estaba vinculado al chantre de la Catedral de Pamplona desde el año 1206 gracias al obispo Juan de Tarazona. En cuanto a la antigua Cofradía de San Miguel de Excelsis sería en 1191, reinando el monarca Sancho VI el Sabio, cuando el obispo Pedro de París (*) le otorgara rango legal, aunque sus orígenes se remontan a fines del siglo XI.


San Miguel de Aralar
(Postal de la Colección Santuario de Excelsis)

"El antiguo monasterio de San Miguel de Aralar se hallaba vinculado al chantre de Pamplona desde 1206, cuando el obispo don Juan de Tarazona, al crear esta dignidad, le señaló las rentas y propiedades de la vieja abadía. Según Mariano Arigita, San Miguel y el monasterio de Zamarce pasaron a ser propiedades de la iglesia catedral y al no residir sus abades en el monasterio, desapareció la regla monástica. Zamarce fue una casa de recreo de los chantres y en San Miguel se estableció una cofradía de clérigos y legos, aunque administrada con independencia de la chantría". 


martes, 10 de septiembre de 2013

Las donaciones de Santo Tomás de Villanueva a la Cofradía del Santo Cristo de las Penas de Valencia


La Cofradía del Santo Cristo de las Penas fue fundada en el siglo XIII, por lo que es una de las más antiguas establecidas en Valencia. Sus imágenes titulares destacan por ser las de mayor antigüedad que procesionan en la Semana Santa de la capital del Turia, y en su origen, tenía como principal misión cuidar de los presos pobres, estando su sede en la Iglesia de San Juan del Hospital. 

Santo Tomás dando limosna (ca. 1787)
Mariano Salvador Maella

Por su gran labor caritativa, esta cofradía mereció la protección de Santo Tomás de Villanueva, O.S.A. (*) Arzobispo de Valencia, recibiendo sus clavarios con frecuencia, abundantes limosnas del mismo y de lo cual quedó constancia. En el año 1555 desempeñaba la clavaría en las "Sacratíssimes Penes de Nostre Senyor Deu", el cofrade Antoni Salvador quien, con fecha de 10 de Septiembre de dicho año, firmó un documento por el que recibía un donativo del Arzobispo para comprar pan y carne, que sirvieran de alimento a los presos pobres de la prisión: 

sábado, 3 de agosto de 2013

Cuando los restos de la flecha de la Catedral llegaron hasta la calle de Nuestra Señora de la Balesquida


El historiador Francisco de Caso Fernández, en su obra sobre la construcción de la Catedral de Oviedo, recoge las palabras de Tirso de Avilés en las que habla de cuando, en el día de la festividad de Santa Lucía de 1575, un gran rayo cayó sobre la flecha gótica de la torre catedralicia. Este singular acontecimiento causó grandes daños, desprendiéndose y dispersándose materiales por los alrededores del lugar, como fueron "la calle de Ntra. Sra. de la Valesquida y el campo de la fortaleza y la calle del Varredo, junto al postigo". La flecha gótica fue inaugurada en 1556, y el Cabildo Catedralicio contrató al arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón (1500-1577) para su reconstrucción tras la caída del rayo.

Catedral de Oviedo en 1882
(Archivo: Nacho)

En la citada fecha [Santa Lucía, 13 de diciembre de 1575], "pasó en la Ciudad de Oviedo el mayor terremoto y más tempestuoso que hasta aquel día, en tan poco espacio de tiempo, en la dicha ciudad se vio. Por que fue tan grande la tempestad de los aires mezclados con aguas y relámpagos y truenos, que a las tres horas de la tarde se levantaron y duraron hasta las seis de la noche, y no parecía sino que se quería hundir toda la ciudad. A lo que sucedió entro otros el maior y más espantoso trueno que hasta allí jamás se vio, acompañado de un furioso rayo". Fue tal el estruendo "que casi todas las casas estremecieron por fuertes que eran, y muchas personas se averiguó haver caído de sus estrados medio pasmados y atónitos, especialmente los que se hallaron en el coro de la dicha iglesia diciendo los maitines en aquella hora, que pensaron que caía toda la iglesia sobre ellos".

lunes, 22 de julio de 2013

Los privilegios de Sancho IV otorgados a los Recueros de Atienza


La Cofradía de La Caballada o de los Recueros de Atienza poseé dos documentos de privilegios otorgados por Sancho IV el Bravo (1258-1295), el primero fechado en Córdoba a 12 de julio de 1282 actuando "como hijo mayor y heredero del muy noble rey D. Alfonso", donde confirma un documento de su abuelo Fernando III el Santo (1199-1252) y el segundo, fechado en Atienza el 18 de enero de 1285 ya siendo rey. Sancho IV era hijo del rey Alfonso X de Castilla (1221-1284), y de su esposa, la reina Violante de Aragón (1236-1301), hija a su vez del rey aragonés Jaime I el Conquistador (1208-1276).

La Caballada de Atienza, 1970
(Fotografía: Rafael Sanz Lobato)

El segundo documento otorgado por Sancho IV se trata también, como el anterior, de una carta de privilegio, escrita en letra de albalaes, en la cual se repite el seguro concedido a los Recueros de Atienza y sus mercancías cuando fuesen por cualquier parte del Reino, estando destinada a los alcaldes, jueces, justicias, etc., e indicándose la pena de cien maravedíes de la moneda nueva, y el doble de aquello en que se perjudicara a los interesados. 

jueves, 11 de julio de 2013

Mil pesetas para a evitar la desaparición de la Cofradía de Nuestra Señora de la Balesquida


La Comisión Provincial de Oviedo en la sesión del día 23 de abril de 1929, según aparece en el Boletín Oficial de la Provincia, publicado el 1 de junio de 1929, aprobó la contribución del donativo de mil pesetas a la Cofradía de Nuestra Señora de la Balesquida por la "angustiosa situación" que estaba atravesando, y de esta forma, intentar "evitar la desaparición de tan tradicional Hermandad" ovetense. Esta contribución se hacía "con cargo a la consignación figurada para imprevistos" del presupuesto, y después de haberse tenido en cuenta aspectos como el carácter típico de la cofradía, la cercanía del séptimo centenario de su fundación o el especial relieve que tenía "en la provincia y entre la numerosa colonia asturiana en América".

Pie de Foto: Imagen moderna de la Virgen de La Balesquida
(Principios del siglo XX)

En el Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo del 1 de junio de 1929, antes mencionado, se decía exactamente lo siguiente sobre la situación que atravesaba La Balesquida, y la ayuda que se le iba a prestar: "El Sr. Presidente haciéndose eco de razonada exposición que le dirigió significada personalidad de esta capital, en que se pone de manifiesto la angustiosa situación por que atraviesa la Cofradía de la Balesquida, fundada en el primer tercio del siglo XIII, y en atención al carácter típico de la misma, próxima a conmemorar el séptimo centenario de su existencia, propuso y así acordó que, dado lo excepcional del caso, por el relieve especial que aquélla tiene en la provincia y entre la numerosa colonia asturiana en América, y sin que sirva de precedente, se contribuya por una sola vez con el donativo de mil pesetas, a fin de evitar la desaparición de tan tradicional Hermandad, y que se abone dicha suma con cargo a la consignación figurada para imprevistos en el vigente presupuesto".


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